Inversión en real estate: por qué Elbio Stoler apuesta al segmento premium
El ladrillo como refugio de valor, la revalorización de largo plazo y las tres claves que, según Stoler, todo inversor debería mirar antes de comprar.

En una entrevista con Perfil, Elbio Stoler —fundador y director de ADN Developers— defendió una idea que atraviesa toda su carrera: en Argentina, el ladrillo sigue siendo el resguardo de valor más confiable, y dentro del ladrillo, el producto premium es el que mejor se defiende.
El ladrillo como refugio
Stoler compara el real estate con las alternativas financieras tradicionales —plazos fijos, bonos, acciones o el ahorro en dólares— y concluye que, en el largo plazo, la propiedad fue la opción más estable. A la revalorización se suma un segundo beneficio: la renta por alquiler.
Según su lectura, las propiedades argentinas se revalorizaron alrededor de un 80% en quince años: una unidad comprada en 2007 por USD 100.000 podía venderse en 2022 por unos USD 180.000, aun con las caídas de los años previos.
Un nuevo ciclo
Al momento de la entrevista, Stoler sostenía que los precios ya habían tocado piso y que el mercado iniciaba un nuevo ciclo ascendente. Buenos Aires, señalaba, todavía está lejos de su techo si se la compara con San Pablo, Río de Janeiro o Santiago.
Las tres claves para invertir
- Ubicación. La escasez de oferta premium en zonas únicas de la Ciudad sostiene el valor.
- Producto premium. Terminaciones de alta gama, materiales exclusivos y amenities que defienden el precio, tanto en residencial como en oficinas.
- Una desarrolladora de trayectoria. Estudiar la historia y los proyectos entregados antes de comprar.
Para quien compra en pozo, agrega, la ventaja es doble: capitalización durante la obra y un mercado de alquileres en alza al momento de la entrega.
DOME, el sello de calidad
La nota repasa la cartera de ADN en ese momento: DOME Green Soho en terminaciones y cuatro proyectos de alta gama en desarrollo —Libertador y Olazábal, Paraguay y Humboldt, Cabello y Lafinur, y Cabello y República Árabe Siria—, todos bajo la marca DOME, pensada como un estándar internacional de calidad.




